Un Guaviare productivo, basado en economías que aprovechen los bosques de manera sostenible

Mayo 4 de 2018

San José - Guaviare

La sustitución de cultivos ilícitos y los altos índices de deforestación en el país implican buscar maneras de aprovechar los recursos naturales de forma sostenible y rentable para los campesinos colombianos. Por ello, se articulan esfuerzos entre las diferentes instituciones que tienen presencia en los territorios colombianos, de modo se integren acciones y principios de intervención, bajo el liderazgo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. “Guaviare es uno de los departamentos con más altas tasas de deforestación y lo que hemos visto es que hay una fuerte presencia institucional con diversas entidades que trabajan desde el desarrollo rural, el desarrollo ambiental y la consolidación de la paz, pero que debemos trabajar juntas. Por eso estamos buscando cómo hacer efectivos proyectos e iniciativas que contribuyan a reducir la deforestación y a mejorar la calidad de vida de la población local”, cuenta Rubén Guerrero, del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Así, se reunieron autoridades, organizaciones e instituciones relacionadas con la gobernanza de los bosques en el encuentro “Construcción de consensos en las intervenciones productivas en la ruralidad del territorio amazónico- Caso Guaviare”, el cual se efectuó en el marco de la implementación de la Estrategia Integral de Control a la Deforestación y Gestión de los Bosques “Bosques, Territorios de Vida” en San José del Guaviare, los días 3 y 4 de mayo, como respuesta a las acciones definidas en la Coordinación Regional de Control a la Deforestación para el Departamento. El reto es encontrar formas institucionales de articulación en torno a las actividades productivas, con miras a reducir la deforestación.

En el departamento hay varios motores de deforestación como cultivos ilícitos y expansión de la frontera agropecuaria; sin embargo, hay múltiples oportunidades para aprovechar los bosques: “Hemos logrado saber qué maderables y qué productos de estos maderables podemos aprovechar, como el azaí. Este azaí lo tenemos la mayoría de los finqueros en nuestras fincas, pero nosotros lo hemos derribado, le hemos metido candela por sembrar una mata de pasto. Lo importante es decirle a la gente `usted tiene una plata ahí, tiene un potencial, no lo tumbe, aprovéchelo`”, cuenta Flaviano Maecha, productor agroforestal que hace veinte años se convenció de que es posible vivir de los bosques y de los productos que estos ofrecen. “De los bosques es posible vivir más que de las vacas, pues ofrecen plantas ornamentales, plantas alimenticias, plantas aromáticas y maderables que se pueden aprovechar”, recalca este productor.

Para Luz Marina Mantilla, Directora del Instituto Amazónico de Investigación Científica - Sinchi- “Hay que generar sistemas productivos sostenibles más acertados dentro del contexto de San José del Guaviare, esto no es llano, es la transición de la Orinoquia a la Amazonia, tiene unas condiciones de uso de suelo distintas y eso es justamente lo que queremos organizar acá. Hay que hacer sistemas productivos sostenibles que reconozcan el valor de la selva.”

Fidel Navarro, de la Direccción de Sustitición de Cultivos Ilícitos para el Guaviare cuenta que “hay 8.400 familias vinculadas con procesos de sustitución, de las cuales más o menos 5.000 son cultivadoras de coca. Las familias han cumplido en el departamento con su compromiso de levantar la coca, Naciones Unidas ha podido veritifcar alrededor de 3.000 familias y estamos verificando otras 2.000”.

El evento ha contado con la participación de la Gobernación de Guaviare, Alcaldía de Miraflores, Alcaldía San José del Guaviare, La Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible, Dirección para la Sustitución de Cultivos Ilícitos, Agencia de Desarrollo Rural –ADR- , ART, SINCHI, CDA, PNN, MADS, Proyecto GEF Corazón de la Amazonia, REM – Visión Amazonia, Fondo Acción, GIZ y PNUD.

Por parte de las entidades asistentes se expresó la necesidad de adelantar acciones dirigidas a contrarrestar la problemática de la deforestación que amenaza la permanencia de las comunidades y su desarrollo, la conectividad de los ecosistemas, las diferentes formas de vida que ellos contienen e incrementa las causas y las consecuencias del cambio climático.

Así mismo, se manifestó la convicción de poder contribuir de manera activa a solucionar el problema de la deforestación y mejorar las condiciones de vida de las comunidades del Guaviare, orientando recursos, aliados y voluntades a través de una gestión integral del territorio donde converjan la política ambiental y la política de desarrollo rural.

Como parte de las acciones dirigidas a contribuir en la reducción de la deforestación se identificó que la gran oportunidad de intervención articulada en la implementación de los Acuerdos de Paz a través de los instrumentos de Desarrollo Rural y de Ordenamiento Ambiental del Territorio. De la misma forma, se consideró indispensable incorporar en las intervenciones productivas bajo un enfoque agroambiental común que incluya la planificación predial, los sistemas agroforestales dentro de todos los sistemas productivos y la conservación y el uso sostenible de los bosques, a través de la forestería comunitaria. Este enfoque, constituye una oportunidad para el desarrollo local sostenible, la consolidación y la construcción de paz y su implementación es posible si:

Como resultado del evento se suscribió un acuerdo de voluntades que permitan consolidar las acciones a nivel institucional en materia de ordenamiento ambiental, territorial y productivo, la asistencia técnica, extensión y transferencia en modelos sostenible para la amazonia, el apoyo en materia de intenciones en sustitución de cultivos ilícitos, la coordinación de políticas, medidas y acciones entre el sector agropecuario y ambiental.

Finalmente, con el acuerdo de voluntades y las acciones que se adelantarán este atiende lo dispuesto por la Honorables Corte Suprema de Justicia en la Sentencia STC-4360- 2018 del 5 de abril, por medio de la cual se ordena a la Presidencia de la República, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural; así como a las Corporaciones Autónomas Regionales y Entidades Territoriales a desarrollar acciones para detener la deforestación y mitigar el cambio climático.