Con múltiples miradas para un país de bosques cierra el Programa ONU-REDD Colombia

Bogotá, 31 de mayo de 2018.

Con presencia de representantes de comunidades indígenas, afrocolombianas, del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Instituto de Hidrología Meteorología y Estudios Ambientales, la Embajada de Noruega, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y ONU Medio Ambiente se efectuó el cierre del Programa ONU-REDD en donde se hizo la presentación de sus principales resultados de su trabajo durante tres años en el país.

En la instalación del evento el señor Rafael Zavala representante de la FAO en Colombia, hizo un llamado para que las organizaciones, las comunidades y la sociedad civil se apropien de los resultados que deja el Programa y los invitó a que abanderen la implementación de la Estrategia Bosques de Vida.

Por su parte la viceministra de ordenamiento y del territorio del Ministerio de Ambiente Janeth Alegría agradeció a las agencias implementadoras de ONU-REDD y se comprometió a incluir en la agenda de empalme el avance en la materia.  Además, anunció la entrega de un documento de política que asegura la implementación de la Estrategia de Control a la Deforestación y Gestión de los Bosques.

El señor John Peter Opdhal embajador de Noruega en Colombia destacó “El proceso de fortalecimiento a la participación e inclusión de las comunidades étnicas del país en este proceso de preparación y ya que son unas piedras angulares para todas las acciones que vienen en adelante”.

Paola García coordinadora general de ONU-REDD Colombia enfatizó que “Los resultados que entrega el programa no son exclusivos de éste y resaltó la importancia de la articulación y trabajo en equipo que logró hacerse con la sinergia de los equipos técnicos del Ministerio de Ambiente, el IDEAM, la GIZ, el Banco Mundial, el Fondo Acción, y además logros de las comunidades étnicas y campesinas que fortalecieron con sus recomendaciones el proceso, haciendo que el país se beneficie con lo que se deja en materia de control a la deforestación y gestión de los bosques”.

Posteriormente con la presencia de diferentes aliados del proceso de implementación del Programa se generó un espacio de diálogo con diversos actores que hicieron parte del proceso y que desde diferentes miradas contaron su experiencia frente a lo que ONU-REDD le deja al país.

El primero de ellos se basó en el tema de Bosques, Comunidades y Salvaguardas. En el cual la principal conclusión fue la importancia que este tipo de procesos de construcción de una apuesta de país cuente con una amplia participación y espacios de diálogo entre etnias, comunidades, entidades y sectores con el fin de poder incluir las múltiples miradas y significados que tienen los bosques en el país, dando un insumo para la implementación acertada de las estrategias a nivel territorial, fortaleciendo las plataformas que se crearon desde el proceso de preparación para REDD+ y que se hagan a través de los mismos.

Del segundo conversatorio titulado “Conectando lo técnico y lo comunitario: Monitoreo de Bosques y Beneficios”, se concluyó que la información generada por los sistemas de monitoreo es importante para tres propósitos: el seguimiento al impacto de las políticas para reducir la deforestación, la mejora de la gestión territorial, y el fortalecimiento de la gobernanza por parte de las comunidades locales. En este sentido, se resaltó además que el monitoreo comunitario contemplado en la Estrategia Bosques Territorios de Vida es una herramienta esencial para el logro de dichos propósitos dada las complementariedad y sinergia que genera el intercambio de saberes entre la producción de información desde lo nacional y lo local, así como la retro alimentación de doble vía entre las instituciones y las comunidades en beneficio de la conservación y manejo sostenible de los bosques.  Finalmente se destacó que el trabajo conjunto entre las comunidades y las instituciones es posible con base en la generación de confianza, respeto a las visiones del otro, robustez y consistencia en los enfoques de monitoreo y establecimiento de acuerdos claros de intercambio de información.

El tercer espacio denominado Retos y oportunidades de la Implementación de la Estrategia Bosques Territorios de Vida y la Política de Deforestación, en donde la principal conclusión fue el legado de ONU-REDD con la consolidación de la Estrategia Bosques Territorios de Vida y el reto para que el país, las agencias y las instituciones generen los instrumentos y acciones necesarias para lograr su implementación de cara a la actual situación del país.  

Finalmente, Juan Bello jefe de la oficina de ONU Ambiente en Colombia cerró la jornada haciendo énfasis en lo complejo y poderoso de tener un proceso ampliamente participativo con múltiples actores.  Una lección aprendida y una buena práctica para formular y desarrollar políticas o proyectos que respondan a las necesidades de los territorios de Colombia.

ONU-REDD además hizo la entrega de 28 publicaciones técnicas, científicas, insumos de política, financieras y de propuestas para la siguiente etapa de implementación a las cuales puede acceder en: https://goo.gl/Ztwacn

 

Voces por los bosques

La Alianza contra la deforestación que lidera la Revista Semana recogió algunas voces de los asistentes al evento frente a uno de los principales resultados del Programa ONU – REDD como fue la Estrategia Bosques Territorios de Vida,

Julio Carrizosa, ambientalista: “Un tema interesante que aborda es una economía forestal para los habitantes del bosque, la cual actualmente no existe. Sin embargo, esta apuesta sin precedentes se enfrenta a un momento difícil: ninguno de los candidatos a la Presidencia ha hablado de la estrategia. Estamos en la obligación de presentársela para que sea parte de sus programas”.

Rafael Zavala, representante de la FAO en Colombia: “La sociedad civil colombiana que se sentó a dialogar para generar esta estrategia será el músculo para su implementación. Debemos garantizar que sea parte de la agenda del que llegue a gobernar al país”.

Janeth Alegría, viceministra de ordenamiento ambiental del territorio: “La deforestación es uno de los problemas que más nos agobian. Esta estrategia nos brinda el derrotero para implementar acciones y controlarla. El reto está en que el nuevo gobierno la tenga. El Conpes de la deforestación, que está en desarrollo, le dará peso para su continuidad”.

María Teresa Becerra, Subdirectora de Ecosistemas del IDEAM: “Por primera vez se involucró a los habitantes de los bosques con la institucionalidad. Esta estrategia permitirá mejorar el monitoreo de estos ecosistemas, ya que la comunidad hizo parte del diagnóstico y contribuirá a generar información y alertas”.

John Petter Opdah, embajador de Noruega en Colombia: “Esta ambiciosa hoja de ruta fortalecerá las bases de las organizaciones indígenas, afros y campesinas, y robustecerá el monitoreo de los bosques, aspecto clave para implementar las alianzas conjuntas que tenemos con Colombia. Ahora el país cuenta con bases sólidas para conservar sus bosques y para poner en marcha las acciones del Acuerdo de Paz”.

Paola García, coordinadora de ONU-REDD en Colombia: “Con Bosques Territorios de Vida sembramos una semilla para el futuro de los bosques del país. Es una apuesta colectiva articulada entre las entidades y los habitantes del bosque, lo que nos permitió conocer mucho más a fondo la problemática”.

Adriana Lagos, coordinadora de Bosques Territorios de Vida: “Este es un trabajo de pedagogía institucional con la comunidad de los bosques que nos permitió construir una visión conjunta. El reto está en sostener e implementar la estrategia, garantizando que el Gobierno llegue a consolidar los procesos”.

Pía Escobar, de la WWF Colombia: “El monitoreo comunitario contemplado en la estrategia es una herramienta esencial para la gobernanza de las comunidades y para la toma de decisiones desde lo local hacia lo nacional”.

Elise Christensen, de la embajada de Noruega en Colombia: “Esta estrategia contribuye al crecimiento económico pero sostenible del país, a mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, a cumplir con el Acuerdo de Paz, a cerrar la frontera agropecuaria y a enfrentar la inequidad de las tierras”.

Luis Fernando Arias, consejero mayor de la Organización Nacional Indígena: “El enfoque de inclusión étnico, de género e institucional nos puso a dialogar por primera vez a todos los actores. Ahora la meta está en mantener y fortalecer el programa, para así consolidar la paz territorial”.

César Jerez, vocero de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina: “Para combatir la deforestación no basta con sanciones y prohibiciones. La llave está en generar e implementar los consensos y acuerdos entre todos los actores, como se está haciendo con la Estrategia”.

José Mario Bolívar, delegado del consejo territorial de cabildos de la Sierra Nevada: “Esta estrategia nos permite integrar de una forma armónica el conocimiento ancestral de los indígenas con los insumos técnicos y científicos. Ahora todos trabajamos en un sentimiento común”.

Graciano Caicedo, miembro del consejo comunitario Yurumanguí: “Por fin ya nos estamos entendiendo y escuchando. Esta Estrategia nos permitió hacer una retroalimentación para el monitoreo comunitario de los bosques, el cual se debe ajustar a los territorios”.

José Suárez, de la mesa ambiental de derechos del pueblo negro: “Esta estrategia es fundamental para el Conpes contra la deforestación que el gobierno está trabajando. El territorio es vida, pero la vida no es posible sin el territorio”.

Para acceder al informe completo de resultados del Programa ONU-REDD acceda a https://goo.gl/NpRKmZ